La noche había caído sobre la mansión Moore, envolviendo los jardines en una calma dorada. Las luces del comedor estaban encendidas, cálidas, y todos estaban ya sentados alrededor de la mesa. La cena se servía entre risas suaves, conversaciones cruzadas y el sonido de cubiertos que no interrumpía la armonía.
James estaba conversando con Evan, mientras Isabelle ayudaba a Leah con su servilleta. Alex, como siempre, se sentaba con la espalda recta, atento a todo lo que ocurría, como si cada gest