El bar estaba lleno, pero el reservado que James había solicitado ofrecía privacidad suficiente para que las risas no se mezclaran con el ruido del resto del lugar. En un rincón, los hombres hablaban entre tragos y cartas. James, Noah, Oliver y Evan estaban relajados, con copas en mano y bromas flotando entre ellos.
—Entonces, ¿cómo será tu despedida de soltero? —preguntó Oliver, barajando las cartas con destreza.
—Tranquila —respondió James, con una sonrisa—. Nada de escándalos. Solo buena