Jonathan, Gregory y Beatrice decidieron quedarse unos días mas en Italia, así que el camino hacia el jet privado *Lumen* transcurrió en silencio cómodo. Camille y Lucie conversaban entre ellas, mientras Noah conducía con la mirada fija en la carretera. Isabelle, sentada junto a la ventana, no dejaba de mirar el cielo. Había algo en ella que vibraba distinto: impaciencia, emoción… libertad.
Al llegar al hangar privado, el jet ya estaba listo. Y frente a él, recargado con aire despreocupado en