Mas tarde, Isabelle caminaba con paso firme por el pasillo, buscando a James. Lo encontró en el estudio, con la puerta entreabierta. Entró sin anunciarse.
James no estaba solo. Sophie estaba frente a él, visiblemente alterada.
—Tienes que hacer algo —decía Sophie—. No puedes dejar que Noah la eche. ¡Es Miranda!
James suspiró, frotándose el puente de la nariz. En ese momento, vio a Isabelle.
Sophie también la vio. Su expresión se endureció.
—Claro —dijo Sophie, caminando hacia Isabelle