El sol de la mañana entraba por las cortinas, bañando la cocina con una luz dorada.
Zeynep estaba preparando el biberón del bebé, tarareando una melodía mientras el vapor subía del agua caliente. Su cabello recogido en un moño desordenado dejaba escapar algunos mechones que le caían sobre el rostro.
El sonido del agua en el baño cesó. Segundos después, Kerim salió envuelto en una toalla, todavía húmedo por la ducha.
Zeynep levantó la mirada, sorprendida.
Él se pasó otra toalla por el cabello, s