Selim miró a Ariel con reprobación. La madre de Kerim siempre había tenido un instinto protector hacia Zeynep.
—Hija, deja de pensar mal de Zeynep —reprendió Selim suavemente—. Ella es una buena chica. Ha traído alegría a esta casa y nos dio a Evan. No busques problemas.
Ariel soltó una risa incrédula, tomando su propia taza.
—Ay, suegra... "Una buena chica". Si así fuera, ¿por qué ocultó que conoce a Carlos?
La pregunta quedó flotando en el aire. La mano de Selim se detuvo a medio camino de of