AURORA
—Tu cuerpo humano, por sí solo, no sabe cómo producir la enorme cantidad de nutrientes, proteínas y minerales necesarios para calcificar una estructura ósea y lupina de ese calibre en tan poco tiempo; por eso el embarazo te consumía, por eso te drenaba la vida desde adentro —explica, mirándome con profunda fascinación profesional—. Al ingerir el plasma de Sebasten sin diluir, le estás dando al embrión exactamente lo que pide desde su propia biología. Y él, al sentirse satisfecho y nutrid