Davian Taleyah
Desperté con su cuerpo enredado al mío, tibio, suave, perfecto. La luz del amanecer apenas se filtraba por las gruesas cortinas de mi habitación, dándole a todo un tono dorado y tenue. Mis ojos tardaron unos segundos en enfocarse… hasta que los abrí del todo y me encontré con ella.
Julienne.
Desnuda, dormida profundamente, aferrada a mí como si me necesitara para seguir respirando. Su cabeza reposaba sobre mi pecho, justo donde los tatuajes oscuros se curvaban alrededor de mi cl