La Luce Academy de Arianna brillaba. El edificio, una joya arquitectónica restaurada por el dinero de Greco, estaba lleno de invitados de la alta sociedad y la familia. En el lobby de mármol de Carrara, el aire olía a peonías frescas y champaña.
Arianna, resplandeciente en un vestido de coctel, estaba radiante mientras daba un recorrido a sus amigas y a los medios locales. Greco, con un traje perfectamente ajustado, la observaba desde un rincón con la expresión de un hombre que ha comprado la