ITALIA
Búnker de Volkov, Costa Adriática
El mar rugía al otro lado del acantilado, invisible pero furioso.
Dentro del búnker, el aire olía a pólvora y desesperación.
Decenas de fotos de Arianna cubrían las paredes: bailando, sonriendo, dormida en los brazos de Greco.
Había velas encendidas frente a cada una, como si fuera un altar pagano.
Volkov se sentó en la penumbra, con la camisa abierta y las manos manchadas de tinta y sangre.
Su respiración era pesada, el rostro ojeroso, el brillo en sus