La noche había caído sobre Puerto Andraka y en la planta 50 de la Torre Armand Holdings Nuria seguía trabajando, la adrenalina de su enfrentamiento con Gael se había disipado y ahora se sentía por primera vez dueña de su destino, había defendido su territorio, había protegido el fuerte mientras el general estaba fuera.
Miró el reloj de su teléfono, las once de la noche.
León llevaba doce horas fuera, en Zúrich ya sería de madrugada.
Nuria acarició la pantalla del móvil tentada de llamarlo, querí