Mundo ficciónIniciar sesiónMegan se retiró pálida del despacho de Dina y por el pasillo, mientras se dirigía a su oficina, no pudo evitar derramar algunas lágrimas. Cuando ingresó por fin a su lugar seguro, cerró la puerta con llave y se recostó en ella. El nudo que tenía en al garganta no le dejaba respirar y desató aquello con un amargo llanto silencioso.
Se abrazó a sí misma y cayó despacio hasta el suelo, sentándose en el piso y hundiendo su cara en sus rodillas.
Se sentía angustiada y sumamente dec







