Tres meses después de su reconciliación, se casaron en una boda íntima a las afueras de Edimburgo, en la que estuvieron presentes los familiares de Luck y algunos amigos suyos.
Megan llevó puesto un vestido de cuento de hadas. Fue un día lleno de sorpresas, y, cuando lo vio en el altar improvisado que se armó al aire libre, esperando por ella, su corazón dio un brinco de alegría.
Ambos disfrutaron de la ceremonia y sonrieron radiantes para las fotografías.
—Estás preciosa —le dijo Luck cuando a