—¿Embarazada? —inquirió, recordando que no había tomado precauciones ninguna de las veces que estuvieron juntos, y si ella estaba decidida a divorciarse, era porque no existía posibilidad de que ese bebé fuera de Derek.
—Si dudas de mí… —susurró Megan, temiendo escuchar que le preguntara de quién era el bebé.
—¿Cómo dudaría de ti? —increpó él, frunciendo el ceño—. Es mío, nuestro… seré padre… —musitó, incorporándose en la cama.
—Te juro que no lo planeé. Me sorprendí tanto como tú cuando lo sup