Capítulo 75.
POV Martina.
Los días pasaban como un río lento pero inexorable, arrastrando consigo fragmentos de esperanza y dolor, y poco a poco Santiago se acoplaba a la empresa, reviviendo ecos del jefe que muchos recordaban con reverencia y temor. El sonido de mis zapatos de tacón resonaba en los pasillos de la compañía como un eco de autoridad conquistada, combinándose con el de sus pasos firmes a mi lado —pasos que ya no vacilaban tanto, que ganaban en determinación con cada jornada. Él caminaba con la