Capítulo 62 – La grieta en la armadura.
POV Martina.
Entrar en esa habitación y ver a Santiago con los niños fue como asomarme a una grieta en el tiempo: un instante suspendido donde el pasado y el futuro chocaban. Gabriela —mi torbellino de rizos y risas— se había lanzado a su cuello como si nunca se hubieran separado, sus bracitos apretando con una fuerza que parecía querer fundirse con él. Y él…Dios, él la abrazó. No fue el gesto rígido de un extraño; fue instintivo, cálido, sus manos grandes envolviendo su espalda menuda como si