C96: No se acerque a esa hembra.
Azhren entrecerró los párpados y mantuvo la vista en el mayordomo, estudiando cada titubeo en su voz. Había algo en la manera en que el hombre respondía que no le terminaba de convencer; sus palabras sonaban demasiado cuidadas, como si caminara sobre un terreno frágil que podía resquebrajarse con cualquier mal paso.
—Entonces, ¿aseguras con tanta certeza que esa esclava no es la amante del Gran Alfa?
—Efectivamente, señor Azhren. El Gran Alfa jamás se rebajaría a tener como amante a una esclav