C158: Jamás volverá a tenerme.
—¿Sabes qué es lo que realmente destruyó este reino? —cuestionó Askeladd—. No fui yo, ni mis lobos, ni siquiera los elfos que hoy marchan conmigo. Fue tu propio desgobierno, Milord. Tu reino agonizaba mucho antes de que yo cruzara la frontera. Se estaba muriendo de hambre, asfixiado por tus malas decisiones, por tu despilfarro de los recursos, por el desprecio con el que tratabas a los tuyos.
Milord apretó con más fuerza el brazo de Azucena, como si así pudiera mantener su control, pero Askelad