Ragnar no tardó en retomar la palabra.
—Eres una loba inteligente, pero espero que esa inteligencia que tienes no la uses para fines equivocados, ni para propósitos perversos. Esa inteligencia debe servir para ayudar y apoyar al Gran Alfa. Y si alguna vez tienes la oportunidad de protegerlo, no dudes en hacerlo.
Azucena abrió mucho los ojos, sorprendida. Nunca habría esperado escuchar esas palabras de labios de Ragnar, alguien que siempre había sido tan severo y reacio con ella. Sintió que algo