La oscuridad en las profundidades del Mar Rojo se siente densa, como si el agua aquí ya no fuera H₂O, sino tinta negra que guarda secretos de miles de años.
El Escarabajo de Oro tiembla violentamente al entrar en una presión de tres mil metros bajo la superficie del mar.
Sin la guía de Mateo, Sebastián debe confiar en su instinto neural, que ahora está bruscamente conectado a esa antigua máquina.
Aguanta, Mateo... aguanta murmuró Sebastián, aunque su reloj solo mostraba una pantalla negra est