El viento que azota la base de la Torre del Génesis arrastra fragmentos de realidad que golpean las paredes de la estructura con un sonido metálico.
Lorenzo, o lo que parece ser una versión recuperada de él desde los archivos de la Sangre Antigua, se mantiene impasible.
Su presencia es una anomalía; emana un calor rojo que parece repeler la entropía de una manera violenta, a diferencia de la luz ámbar y equilibrada de Sebastián.
Sebastián da un paso al frente, sintiendo cómo Mateo intenta ana