San Francisco, bajo la luz de un sol que ya no era filtrado por drones atmosféricos, se sentía como un cementerio que se negaba a descansar.
El grupo avanzaba por las calles empinadas hacia Twin Peaks, las colinas gemelas que dominaban el centro de la ciudad.
El ascenso era una prueba de resistencia; cada esquina podía albergar una patrulla de los "Libertadores de Hierro" o una unidad de Némesis en bucle berserker.
El aire está cambiando dijo Ricardo, ajustando la batería de su brazo mecánico