La Gruta de los Suspiros era un santuario de calor volcánico en medio de la muerte blanca de las Rocosas. Durante las primeras horas tras la recuperación de Mateo, el grupo experimentó algo que no habían sentido en años: paz. Los Escarchados compartieron su comida una raíz sintetizada que sabía a tierra y azúcar y el sonido del agua goteando de las estalactitas reemplazó el zumbido de los drones.
Sin embargo, Valeria no podía bajar la guardia. Mientras Elena revisaba las municiones y Ricardo in