El descenso desde la Sierra Nevada hacia el norte de California llevó al grupo a un paisaje que desafiaba la lógica biológica.
Los antiguos bosques de Redwoods, gigantes que habían sobrevivido a milenios de historia humana, ya no eran puramente orgánicos.
Némesis había integrado filamentos de fibra óptica en sus cortezas rojizas, y las raíces de los árboles habían sido fusionadas con cables de alimentación de alto voltaje.
Bajo la sombra de estos titanes de trescientos metros, el aire era esp