Mundo de ficçãoIniciar sessãoLEONARD:
Ambos corremos a colocarnos en el rango visible de nuestros padres, y sí, tienen los ojos abiertos. Mi mamá es la primera que, al vernos, nos sonríe.
—¿Leo? ¿Pequeño Ded...? —balbuceó mamá, casi inaudible. Avanzamos y le tomamos una mano cada uno. —Sí, mamá, somos nosotros, somos nosotros —le digo, apretando la mano que ella tomó. —Oh,






