Capítulo 8. La llegada del enemigo del señor Aaron
El sobre, la herida antigua y la voz que susurra
Alina no pudo dormir aquella noche. Su mente no dejaba de dar vueltas a lo que estaba ocurriendo en su vida, llena de enigmas.
El sobre marrón seguía abierto sobre la mesita del balcón. La fotografía que por la tarde había hecho tambalear su mundo yacía ahora en calma, como si no fuera consciente de la profunda herida que había provocado.
El rostro del hombre en la imagen—el señor Aaron—aparecía de espaldas a la cama, en una habitación del hotel