Cassian
Afuera, la lluvia ya no cae. La niebla sí. Más espesa. Más baja. El bosque parece haberse acercado mientras hablábamos, como si hubiera estado escuchando cada palabra y ahora quisiera oler cómo nos quedan dentro.
No espero que Lucien comente nada. Por suerte, esta vez tampoco lo hace de inmediato.
Avanzamos en silencio.
El sendero, que antes parecía un laberinto hecho de voluntad ajena, ahora existe de verdad. Estrecho, oscuro, pero real. Los árboles se apartan lo justo. El suelo deja d