Génesis
No sé qué hora es cuando dejo de fingir que voy a dormir.
La torre está en silencio, pero no es un silencio limpio. Es uno de esos silencios que parecen estar conteniendo algo, como si las piedras mismas supieran que un paso en falso podría hacer caer el techo sobre todos. Las brasas de la chimenea respiran apenas. La lluvia ya se fue, pero dejó el aire húmedo y una sensación rara de espera pegada a los cristales.
Estoy sentada en la cama, con la espalda apoyada en el cabecero y una man