Cassian
El amanecer encuentra al castillo cubierto de barro, sangre y una paz extraña.
No perfecta.
No limpia.
Pero real.
Selene murió en la grieta.
El consejo viejo quedó roto. Los pocos que no cayeron en el claro se arrodillaron antes de que Helena terminara de limpiarles la sangre de las escaleras. Los nombres que faltaban salieron de las bocas correctas. Las alianzas podridas también. No quedó una sola duda útil viva.
Y mis hijos…
Klaus duerme en su cama con una calma nueva. Su crecimiento