Génesis
Despierto con el cuerpo roto.
No sé cuánto tiempo pasa antes de que pueda abrir los ojos por completo.
Al principio solo siento peso. Un peso espeso, hundido en mis huesos, como si me hubieran vaciado por dentro y luego me hubieran vuelto a llenar con plomo.
La cabeza me late. La garganta me arde. La lengua me sabe a metal.
Parpadeo despacio.
El techo sobre mí no es el de la habitación donde me dejaron anoche.
Este es blanco. Liso. Demasiado limpio.
Intento moverme y una punzada me at