Genesis
—Eso fue construido para guerras entre casas, no para un parto ni para una madre recién transformada.
—Y sin embargo es el único lugar que nadie en este castillo conoce lo suficiente como para entrar y salir cortando mechones de cabello.
No puedo discutirle eso.
No después de ver ese pasadizo.
Helena ya está haciendo cálculos con la mirada. Guardias. Tiempos. Rutas.
—Necesitaré diez hombres.
—Quince —dice Cassian.
—Quince harán ruido.
—Quiero ruido si alguien vuelve a acercarse.
La tens