Alexander
Hay decisiones que parecen pequeñas desde fuera. Un gesto. Una palabra. Una simple invitación.
Pero algunas decisiones… lo cambian todo.
Hoy, por primera vez, la llevé conmigo.
Sofía.
Mi tormenta de labios filosos y mirada de acero templado.
La mujer que, sin pedir permiso, está desmantelando mis muros desde adentro.
—¿Estás seguro de esto? —me preguntó mientras se ajustaba el vestido frente al espejo, esa tela negra que abrazaba sus curvas como si hubiese sido diseñada para ser pecad