El mar de Mar de Lirios extendía su azul sereno bajo el sol de primavera, mientras los lirios blancos, rojos y amarillos de la casa de Catalina florecían con fuerza, como si cada pétalo llevara la carga de un pasado doloroso y la promesa de un futuro amplio. Liam, ahora de seis años, corría por el jardín, su voz clara resonando entre las plantas mientras llevaba un ramo de lirios amarillos a su madre. Catalina, con su cojera silenciosa y su voz artificial, le sonrió, sabiendo que el legado que