El día de la boda llegó con el sol brillante y un aire de expectación que se sentía en toda Asunción. La mansión de Diego estaba llena de invitados: empresarios, famosos, periodistas. El jardín de rosas negras había sido transformado en un lugar mágico: el toldo de tela negra estaba cubierto de luces doradas que parecían estrellas, las mesas estaban listas con manteles negros y centros de rosas negras, y la orquesta sinfónica estaba lista para tocar en el rincón.
Sofía se preparó en la habitaci