Zoe miró su mano, rió y respondió con una sonrisa sincera:
—Sí. Me pidió que fuéramos novios el sábado. Oficialmente. —Hizo un gesto orgulloso mostrando el anillo—. Sorpresa romántica, cena, todo al estilo Arthur.
Thor solo respiró hondo y negó con un leve movimiento de cabeza.
—Al menos alguien es feliz.
El silencio que siguió pesó más que cualquier discusión. Zoe lo observó durante unos segundos. Sabía bien cuánto escondía ese comentario. Thor no solía abrir su corazón, pero las grietas estab