Mundo ficciónIniciar sesiónLeandro llegó entrada la noche. El eco de sus pasos retumbó en el pasillo antes de abrir la puerta del dormitorio. Anna estaba recostada, con la mirada perdida en el techo. Se sentía culpable, horriblemente culpable, por lo que había ocurrido con Lissandro en la cocina.
Quería borrar la sensación de su piel, quería convencerse de que amaba a Leandro y que todo lo demás había sido un error.
—Amor&h







