La empleada amable.
Habían pasado dos días.
Dos días desde que Lucy había marcado la secuencia en el celular de Robert, desde que la pantalla se había puesto negra y su corazón había comenzado a latir con una esperanza peligrosa.
Demasiado peligrosa.
Ahora, mientras caminaba por la habitación con Sebastián en brazos, esa esperanza empezaba a doler.
¿Y si no había funcionado?
¿Y si Joaquín nunca recibió la señal?
¿Y si todo había sido en vano?
Lucy apretó los labios.
No podía permitirse derrumbarse. No ahora.
La pu