19

Al caer la noche, la mansión se sintió menos casa y más fortaleza. Aun así, una fortaleza con luz tibia. Eva se acomodó en el sofá con su portátil, Román se instaló junto a la ventana con un cuaderno y yo abrí mi libreta de trazos. Dibujé la plaza interior, otra vez, pero ahora la pensé como un lugar donde la gente se ve y se comprende, no donde se esconde. Añadí una línea curva que conectaba dos bancos que antes estaban separados por capricho. Un puente mínimo en el dibujo. Un acuerdo secreto
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP