68. RESPIRO Y PLAN
CIELO
Hay tres cuerpos inmóviles sobre la fría madera: hombres en paños menores, atados y amordazados, como los muestran en las películas. Al principio pienso en la forzada calma de la escena —¿Jaime los dejó así?—, pero no me da tiempo a imaginar nada más cuando algo enorme aparece donde esperaba ver a Jaime. Un lobo. Grande, de pelaje marrón claro, ojos amarillos que brillan como brasas. Eriza el pelo, gruñe con ese sonido que atraviesa el pecho. No siento miedo; lo reconozco en el instante p