59. TRATANDO DE HUIR...DE PROTEGERLO
ODETH
No estaba preparada para verlo tan pronto. Mi corazón se agitó cuando escuché su voz incluso antes de que mis ojos lo encontraran. La sutileza no es lo suyo, así que fueron varias veces en que lo descubrí mirando en mi dirección y por la mueca en el rostro de la duquesa, estoy segura de que ella también lo notó.
No puedo escapar. Mi trabajo es acompañar y servir siempre a la duquesa, a no ser que una orden suya dicte lo contrario. Por fortuna, la orden llegó y con celeridad salí de la sal