capitulo 46 - Dos soledades en distintos países.
El extranjero no era nuevo para Adrián Blackwood.
Había firmado acuerdos en ciudades que no recordaba, dormido en hoteles donde el lujo era idéntico y despertado con vistas que otros llamarían sueños. Siempre había funcionado así: movimiento constante para no sentir raíces.
Pero esta vez, algo era distinto.
El departamento que le asignaron era amplio, impecable, silencioso. Demasiado silencioso. Por las noches, el sonido del tráfico lejano no lograba tapar lo que realmente lo acompañaba: sus