Las órdenes que había dado a su personal eran específicas, dio una sonrisa ladeada. Kael ya se estaba imaginando el momento en que llegara al compromiso de una de sus mejores amigas del instituto. Dio un suspiro mientras saboreaba una humeante taza de café.
—Alfa… —una chica del personal de la tienda abrió la puerta de su oficina, se notaba algo alterada.
—¿Qué sucede? —Kael preguntó de manera inmediata.
—Eh… —la joven se pasó la mano por detrás de la nuca—. Eh… la señorita Grayton…
Al escuch