—¡J0d3r, Kael! Préstame atención, por la diosa Luna —se quejó su amigo chasqueando los dedos, para llamar su atención— ¿Qué se supone que hace ella aquí?
—Mi padre la ha contratado como mi guardaespaldas hasta la transición —le respondió encogiéndose de hombros.
—¡¿Una hembra?! —exclamó incrédulo—. Debes estar bromeando, aunque es muy hermosa, eso no le quita que parezca un marimacho.
Kael no entendió el porqué, el hecho de que le dijera marimacho a Astrea, no le cayó bien, y cuando resaltó q