Los padres cuidan a sus hijos.
En la tienda exclusiva de novias, Mayté ya se probaba el tercer vestido de novia mientras las chicas bebían de una costosa champaña, ellas estaban emocionadas por la jóven loba y la próxima boda.
El cuarto vestido era fabuloso, no había manera de que nos les gustara a todas, a Mayte se le veía hermoso, y había sido su favorito entre todos los demás.
— Chicas, este es... Es mi vestido, reina luna, ¿Le gusta!
Mayté trataba a su reina con mucho respeto.
Elizabeth no la corrigió, de todas f