Eres muy molesto Vladish.
Elizabeth se quedó parpadeando sus bellos ojos azules, había hecho molestar al peligroso vampiro, y más valía que no continuara si quería seguir viviendo.
— No deberían molestarte mis palabras, ¿Acaso no te has visto en un espejo, eres como un dios griego que camina en este mundo, parece que no hay belleza que se te compare.
Eso redujo el enfado de Vladish a la mitad, esa mujercita si que sabía cómo halagarlo.
— Tengo esencia de ángel, y los angeles tienen siempre una belleza divina, a