El verdadero poder del cachorro Dante.
La sangre y el mafioso enemigo estaban hechos pedazos y esparcidos por todas partes del lugar, a la mayoría los habían salpicado con la humanidad del hombre.
Se le escuchó al cachorro gruñir, parecía estar molesto. Massimo todavía lo sostenía desde la espalda, pero como si fuera una papá caliente.
La palidez del valiente Pakhan era más que evidente. El hombre había recibido entrenamiento especial y bastante rudo desde que era apenas un adolescente. No era como si temiera a muchas cosas,