El faraón muestra su poder.
La órden de los enemigos ya estaba dada. Debían atacarlos con sus mejores armamentos, nadie podía sobrevivir, los hermanos Gambino debían perder su poder.
Más mafiosos fueron acercándose con armas de alto calibre, granadas, bazucas, estaban listas para destrozar la mansión, poco les importaba quienes estaban dentro, si había niños o mujeres inocentes.
Más de pronto el apuesto Faraón, encaminó los pasos hacia la salida de la villa, al detenerse abrió los brazos y las manos, increíblemente s