Mientras el alba apenas rompía la penumbra en el mundo humano, en los reinos etéreos, Kai se adentraba en el antiguo portal que conducía al Corazón de Amalur. Su semblante, antes cargado de una frustración palpable, ahora mostraba una serena resolución. El ritual de despojo lo aguardaba, un encuentro con la esencia más indómita de su ser, un renacer necesario para la contienda que se aproximaba. Al llegar al umbral del portal, un cúmulo de energía ancestral, Kai extendió una mano, intentando ac