El mensaje llegó al Consejo de las Flores Nocturnas, traído por un lobo con el lomo grisáceo, marcado por cicatrices de batalla y un aura de pragmatismo frío. Se arrodilló ante Valeriah en la Sala del Trono de Cristal, entregando un pergamino enrollado con un sello que, a pesar de su reciente origen, ya era conocido: el emblema de Marcus. La sala guardó un silencio expectante mientras Valeriah desplegaba el mensaje.
Su mirada recorrió las palabras, sus ojos, que habían visto tanto dolor y engañ