Cinco meses habían transcurrido desde que Valeriah se adentró en el santuario de A'madur, un tiempo de relativa calma para ella, pero de creciente tempestad en el mundo exterior. La guerra entre la alianza de Kai y el tirano Marcus había estallado con una ferocidad inaudita. Los enfrentamientos se sucedían día y noche, ensangrentando las fronteras y diezmando las fuerzas de ambos bandos. Kai, con el apoyo estratégico del Alfa Bray y la tenacidad de las manadas aliadas, había logrado frenar el